El partido de los colores
Había una vez un grupo de niños que jugaba al fútbol en el recreo. Cada uno llevaba una camiseta de un color distinto: rojo, azul, verde y amarillo.
Al empezar el partido, Pedro con la camiseta roja estaba muy contento y sonreía. Sofía, con la camiseta azul, parecía nerviosa y miraba al suelo. Juan, con la camiseta verde, estaba enfadado porque quería ser portero y no lo habían dejado. Marta, con la camiseta amarilla, estaba tranquila y animaba a todos.
Mientras jugaban, algunos se dieron cuenta de que Sofía necesitaba apoyo, así que le dijeron: “¡Tú puedes!”. Juan, al ver que sus amigos lo escuchaban, empezó a calmarse. Pedro compartió su alegría y Marta siguió animando.
Al final, comprendieron que el partido no solo dependía de cómo corrían o chutaban, sino también de cómo se cuidaban unos a otros.
👉 Preguntas para reflexionar:
¿Cómo podemos darnos cuenta de lo que sienten nuestros compañeros?
¿Qué podemos hacer si alguien está triste o enfadado durante el juego?
¿Crees que jugar con alegría y respeto hace que el partido sea más divertido?

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